
BORGOÑA 47
Ubicada en la cima de uno de los desarrollos más exclusivos de Puebla, Borgoña 47 se levanta como una declaración contemporánea de sofisticación y precisión arquitectónica.
Diseñada por CCA Arquitectos, esta residencia se concibe no sólo como una estructura habitable, sino como un manifiesto de diseño donde cada elemento —desde el trazo volumétrico hasta los detalles de interiorismo— está pensado para provocar emociones sin estridencias.
Ubicación: BORGOÑA NO. 47, GRAN RESERVA, LOMAS DE ANGELÓPOLIS III, GRAN CASCATTA
M2 Terreno: 261.683 m2
M2 Construidos: 401.050 m2
Arquitecto: César Miguel Corona Castañón
Arquitectos Colaboradores: Ilse Paola Covarrubias Pérez & Angela Tzompantzin Pérez
Visualizaciones: Ivan Antonio JuárezLaureano
Estructuras: Metta
Construcción: CCA arquitectos

El proyecto resuelve un terreno con fuerte pendiente de forma magistral: se escalona en tres niveles, integrando el entorno y generando visuales abiertas en todas las plantas. La fachada frontal, compuesta por planos de travertino, concreto aparente y celosía de madera, evoca una estética brutalista suavizada por materiales cálidos. La volumetría, sobria y rigurosa, juega con el vacío y el lleno, enmarcando sutilmente las vistas al paisaje natural.
Desde la fachada principal, la composición volumétrica impone una narrativa clara: líneas ortogonales, materiales nobles y un juego de sólidos y vacíos que privilegia la luz. El basamento, en piedra y madera, sostiene un volumen superior revestido en celosía de duela y mármol travertino, que dialoga con la vegetación del contexto.
En el corazón del proyecto se encuentra la estancia principal, acompañada de una doble altura, bañada por luz natural que se enmarca con ventanales de piso a techo, junto a una escalera escultorica que actúa como columna vertebral de la vivienda.
La sala y el comedor comparten un mismo plano visual, acompañados por mobiliario de líneas depuradas y materiales honestos. El arte en gran formato, las luminarias colgantes y los objetos cuidadosamente curados convierten estos espacios en una galería vivencial, donde el diseño no interrumpe, sino acompaña.

El diseño interior de Borgoña 47 responde a la misma lógica que dio origen a su estructura arquitectónica: la precisión, la sobriedad y una profunda conexión con los materiales. No se trata de llenar espacios, sino de definir atmósferas. Cada ambiente ha sido concebido con una narrativa clara, donde la luz, la escala y la textura dialogan en equilibrio.
La cocina, concebida como una extensión natural de la zona social, combina funcionalidad y presencia estética. La isla monolítica en mármol veteado, el mobiliario en nogal y la iluminación lineal suspendida otorgan carácter sin excesos. Aquí, cada gesto está contenido; cada detalle, resuelto con precisión.
En planta alta, la atmósfera se torna más introspectiva. Las recámaras revelan un trabajo minucioso de proporción y materialidad: textiles cálidos, madera en tono medio y carpintería integrada que aporta orden y serenidad. El dormitorio principal, con vista franca hacia el horizonte, incorpora un escritorio suspendido y un vestidor tipo boutique, donde el diseño alcanza su punto más íntimo.

Los baños continúan esta narrativa: lavabos sobre cubiertas de piedra natural, espejos retroiluminados y muros texturizados que transforman lo cotidiano en ritual.
Más que una residencia, Borgoña 47 es una declaración arquitectónica: un proyecto que se posiciona como referente en el nuevo lujo residencial mexicano, donde el diseño no se impone, sino que se adapta, en armonía con el terreno, el clima y las aspiraciones de sus habitantes.









































